Portada » Delfina: una historia que abrió el camino a la terapia con células madre en Argentina
En 2024, la Sociedad Argentina de Pediatría publicó un estudio que marcó un antes y un después: por primera vez en el país se documentaba un ensayo clínico con células madre de sangre de cordón para tratar a bebés que habían sufrido falta de oxígeno al nacer. Argentina se sumó así a un grupo muy reducido de naciones —Estados Unidos y Japón entre ellas— que lograron completar y publicar investigaciones en esta compleja área.
Detrás de este avance hay una historia que trasciende la medicina: la de Delfina y su familia.
Delfina nació el 16 de abril de 2004. La gestación había transcurrido sin incidentes, pero durante el trabajo de parto no se detectó a tiempo que no estaba recibiendo suficiente oxígeno. La hipoxia provocó daño cerebral, diagnosticado como Encefalopatía Hipóxico-Isquémica (EHI), una condición que en muchos casos deriva en parálisis cerebral y otras secuelas neurológicas permanentes.
Su madre, Ximena, recuerda: «Sentí que el cordón era como oro en polvo. No podíamos no hacer nada». Ese impulso la llevó a buscar terapias innovadoras. En 2006 conoció un programa experimental en la Universidad de Duke (EE. UU.) que trataba lesiones cerebrales con células madre de sangre de cordón. Delfina viajó hasta allí y recibió la infusión. Los cambios fueron modestos pero significativos: mayor control motor, mejor deglución y mayor foco visual. Sin embargo, en 2007, a los tres años y medio, Delfina falleció.
Lejos de quedarse en el duelo, la familia fundó en 2008 la organización hoy conocida como prEHI Comunidad, con el objetivo de acompañar a otras familias y promover mejores prácticas médicas para la atención neonatal en Argentina. Su trabajo fue clave para que, en 2013, el Ministerio de Salud aprobara el primer ensayo clínico nacional que replicó el protocolo de Duke.
El estudio, liderado por el Dr. Claudio Solana en la Maternidad Sardá y publicado en Archivos Argentinos de Pediatría (2025), combinó hipotermia terapéutica e infusión de células madre dentro de las primeras 72 horas de vida. Participaron 12 bebés entre 2014 y 2019, y los resultados confirmaron que el procedimiento es seguro y factible.
Los ensayos clínicos han demostrado que el tiempo es crítico: las células madre deben estar disponibles de forma inmediata. En partos con complicaciones en donde prevalece la salud del recién nacido, la recolección pasa a un segundo plano priorizando la vida.
Por eso, en Protectia recomendamos preservar las células madre de cada hijo al momento de su nacimiento. Esto no sólo protege al recién nacido, sino que también abre la posibilidad de que sus hermanos puedan beneficiarse de una fuente compatible y lista para usarse en situaciones donde las horas marcan la diferencia.
La investigación argentina y la experiencia de familias como la de Delfina muestran que la preparación antes del nacimiento es clave. Las células madre de cordón umbilical se utilizan en terapias correctivas, ofreciendo nuevas posibilidades para tratar lesiones y enfermedades. El Dr. Omar Raimondo lo resume así: “Si podés ofrecer a un niño con lesiones neurológicas una terapia que modere su daño, estás cambiando su destino”.
En Protectia creemos que esa posibilidad se construye antes del nacimiento, con decisiones que cuidan el futuro. En Protectia, estamos siempre.