Tejido de cordón umbilical: el diferenciador silencioso que la medicina regenerativa está empezando a medir

Durante décadas, la conversación sobre criopreservación de cordón umbilical giró casi exclusivamente alrededor de la sangre. El tejido de cordón umbilical quedaba en segundo plano: mencionado de pasada, raramente explicado con precisión científica.

Ese orden está cambiando. Las células mesenquimales del tejido de cordón umbilical (CM-TCU), obtenidas de la gelatina de Wharton, presentan propiedades biológicas que las distinguen de otras fuentes de células mesenquimales, incluyendo la médula ósea. Y el campo de investigación clínica que se construye sobre esa diferencia ya cuenta con un número creciente de ensayos en curso.

Este artículo revisa la evidencia disponible: qué sabemos, qué está en investigación y qué límites impone el estado actual de la ciencia.

Sangre y tejido de cordón umbilical: dos fuentes con potenciales distintos

El cordón umbilical contiene dos compartimentos biológicamente distintos con potenciales terapéuticos diferentes.

La sangre de cordón umbilical (SCU) es rica en células madre hematopoyéticas (CMH), responsables de la formación de los elementos sanguíneos y del sistema inmune. Su utilidad clínica consolidada está en los trasplantes para enfermedades hematológicas: leucemias, linfomas, anemias severas, inmunodeficiencias combinadas. Más de 62.000 trasplantes formales documentados a nivel mundial dan cuenta de una historia clínica respaldada por décadas de evidencia.

El tejido de cordón umbilical (TCU), en cambio, es fuente primaria de CM-TCU, alojadas en su mayor concentración en la gelatina de Wharton: la matriz extracelular que rodea los vasos del cordón. Estas células no forman sangre; modulan tejidos. Y esa diferencia biológica abre un campo de acción completamente distinto.

Cómo actúan las CM-TCU

Antes de revisar sus propiedades comparativas, vale aclarar el mecanismo: la mayor parte de la evidencia actual no describe a las CM-TCU reemplazando tejido dañado por diferenciación directa, sino actuando como moduladoras del entorno biológico. Su efecto principal se explica por señalización paracrina (liberación de factores solubles que modifican el comportamiento de las células vecinas), junto con actividad inmunomoduladora y antiinflamatoria. Es ese perfil el que sostiene buena parte de las líneas de investigación que se describen a continuación.

Propiedades diferenciales de las células mesenquimales del tejido de cordón umbilical

Las CM-TCU comparten las características fenotípicas básicas de las células mesenquimales de otras fuentes (médula ósea, tejido adiposo), pero presentan ventajas comparativas relevantes desde el punto de vista clínico:

  • Mayor capacidad proliferativa. Las CM-TCU muestran tasas de expansión y proliferación significativamente superiores a las obtenidas de médula ósea, con mayor número de duplicaciones posibles antes de llegar a senescencia celular.
  • Menor inmunogenicidad. Las CM-TCU expresan niveles bajos de moléculas HLA clase II y no expresan moléculas coestimuladoras, lo que las hace menos inmunogénicas que las células mesenquimales adultas. Esto las convierte en candidatas más adecuadas para uso alogénico sin necesidad de inmunosupresión agresiva (Sharma & Maurya, 2024).
  • Perfil antiinflamatorio más activo. En modelos comparativos in vitro e in vivo, las CM-TCU expresan mayor concentración de citoquinas antiinflamatorias y muestran mayor capacidad de inhibición de macrófagos proinflamatorios que las células mesenquimales de médula ósea. En modelos de displasia broncopulmonar, el tejido de cordón fue superior en reducción de infiltración macrofágica y en reparación epitelial pulmonar (Benny et al., 2022).
  • Capacidad condrogénica superior. Las CM-TCU expresan SOX9 con mayor intensidad y producen cartílago hialino de mejor calidad que el fibrocartílago frecuentemente observado con células mesenquimales de médula ósea, lo que las posiciona como candidatas de interés en regeneración de cartílago (Yea et al., 2023).
  • Fuente no invasiva y éticamente no controvertida. El cordón umbilical es un tejido que, de no conservarse, se descarta tras el parto. Su obtención no implica el procedimiento invasivo ni la morbilidad asociada a la extracción de médula ósea, y no presenta el dilema ético que sí existe en otras fuentes de células madre.

Estado actual de la investigación clínica

El campo de las CM-TCU en aplicaciones terapéuticas está transitando la fase de consolidación: pasó del modelo preclínico al ensayo clínico en humanos, con resultados que permiten establecer un perfil de seguridad y esbozar señales de eficacia. El número de ensayos activos que utilizan CM-TCU para aplicaciones terapéuticas diversas viene en aumento sostenido año a año, con la mayoría concentrada en fases I y II, y un grupo creciente avanzando a fase III.

Entre las áreas de mayor actividad:

  • Enfermedades cardiovasculares. Un meta-análisis de 13 ensayos controlados aleatorizados (693 pacientes) mostró que las CM-TCU mejoraron la fracción de eyección ventricular izquierda en 5,08% a los 6 meses en pacientes con insuficiencia cardíaca, mientras que las células mesenquimales de médula ósea no mostraron efecto significativo en el mismo outcome (Li, 2024).
  • Lesiones de médula espinal. Un ensayo de fase I evaluó CM-TCU en lesiones medulares completas crónicas, con administración multirruta. Tras un año de seguimiento, se documentó recuperación de sensibilidad y función motora sin efectos adversos graves (Kaplan et al., 2025).
  • Artrosis y lesiones de cartílago. En línea con su capacidad condrogénica diferencial, hay ensayos en curso que evalúan CM-TCU en lesiones de cartílago y artrosis temprana.
  • Enfermedad injerto contra huésped (GvHD). La Universidad de Kansas mantiene un ensayo de fase I activo evaluando CM-TCU en GvHD aguda severa, tanto de novo como refractaria a esteroides (NCT03158896).
  • Enfermedades neurológicas y autoinmunes. Ensayos en curso evalúan estas células en esclerosis múltiple, ataxia espinocerebelosa y diabetes tipo 1.

Es importante encuadrar este panorama con precisión: salvo donde se indique lo contrario, se trata de investigación en curso. Que existan ensayos clínicos activos y un perfil de seguridad ampliamente estudiado no significa que estas aplicaciones constituyan hoy tratamientos aprobados de rutina para esas indicaciones. Lo que establecen es un fundamento biológico sólido que orienta líneas de investigación en desarrollo, algunas de las cuales ya están transitando hacia fases más avanzadas.

El rol del médico obstetra: por qué la calidad de la recolección importa

La decisión de recolectar o no el tejido de cordón no recae sobre el médico: es una elección familiar. Pero el obstetra es, en la práctica, el principal interlocutor científico al que esa familia consulta, y también quien tiene mayor incidencia directa sobre un factor crítico: la calidad de la muestra.

A diferencia de otras decisiones clínicas, acá no hay margen para corregir después. Una recolección con drenaje incompleto, demoras en el procesamiento o errores en la identificación del sistema puede comprometer la viabilidad de la muestra de forma irreversible. El vínculo entre la técnica de recolección y la calidad final del tejido criopreservado es directo, y es el médico quien está en condiciones de garantizar ese primer eslabón.

Hay tres cosas que vale la pena tener claras en esta conversación:

  • Sangre y tejido no son equivalentes ni intercambiables. Tienen perfiles celulares distintos y potenciales terapéuticos que se superponen solo parcialmente. Preservar ambos amplía el espectro de posibles usos futuros; preservar solo uno lo acota.
  • El tejido no está en etapa experimental como concepto. Las CM-TCU tienen identidad biológica bien caracterizada, ensayos clínicos en curso en múltiples líneas y un perfil de seguridad establecido en fase I/II. Lo que está en investigación es la eficacia específica por indicación, no la seguridad de la fuente.
  • La ventana de recolección es única. A diferencia de la médula ósea o el tejido adiposo, que pueden obtenerse en cualquier momento de la vida adulta, el cordón umbilical solo está disponible en el momento del parto. Lo que no se recolecta entonces no puede recuperarse después.

Límites de la evidencia actual: lo que todavía no sabemos

La mayoría de los ensayos con CM-TCU son fase I y II: establecen seguridad, no eficacia demostrada con el nivel de evidencia que justificaría su adopción como tratamiento estándar. Los estudios fase III son aún escasos. La heterogeneidad en los protocolos de obtención, expansión y administración entre centros dificulta la comparación sistemática.

Lo que sí es claro: el perfil biológico diferencial del tejido de cordón umbilical tiene base experimental sólida, y la dirección del campo de investigación es consistente. Para las familias que toman hoy una decisión con horizonte de 20 o 30 años, la pregunta no es si estas terapias están aprobadas ahora; es si estarán disponibles después, y si sus hijos tendrán acceso a ellas.

Referencias

  • Sharma P, Maurya DK. Wharton’s jelly mesenchymal stem cells: future regenerative medicine for clinical applications. World J Stem Cells. 2024;16(7):742-759. doi:10.4252/wjsc.v16.i7.742. PMID: 39086560.
  • Benny M, Courchia B, Shrager S, et al. Comparative effects of bone marrow-derived versus umbilical cord tissue mesenchymal stem cells in an experimental model of bronchopulmonary dysplasia. Stem Cells Transl Med. 2022;11(2):189-199. doi:10.1093/stcltm/szab011. PMID: 35298658.
  • Yea JH, Kim Y, Jo CH. Comparison of mesenchymal stem cells from bone marrow, umbilical cord blood, and umbilical cord tissue in regeneration of a full-thickness tendon defect in vitro and in vivo. Biochem Biophys Rep. 2023;34:101486. doi:10.1016/j.bbrep.2023.101486. PMID: 37234487.
  • Li P. Comparative breakthrough: umbilical cord mesenchymal stem cells vs bone marrow mesenchymal stem cells in heart failure treatment. World J Cardiol. 2024;16(12):776-780. doi:10.4330/wjc.v16.i12.776. PMID: 39734819.
  • Kaplan N, et al. Phase I trial of umbilical cord tissue mesenchymal stem cells in chronic complete spinal cord injury. 2025.
  • NCT03158896. Umbilical cord tissue mesenchymal stem cells for acute graft-versus-host disease. ClinicalTrials.gov.

Este artículo fue elaborado por el equipo de Marketing de Protectia con base en literatura peer-reviewed y revisado por el área científica institucional. Las afirmaciones sobre potencial biológico preclínico se enmarcan como investigación experimental; las referencias a ensayos clínicos corresponden a estudios en curso cuyos resultados no constituyen indicación terapéutica aprobada salvo donde se especifique. Para consultas sobre indicaciones consolidadas en trasplante, referirse a las guías de la Cord Blood Association y la European Group for Blood and Marrow Transplantation (EBMT).